Reseña crítica: Historias del SHU (Stories from the SHU)
ya torturados en su mente, los consumidores no deberían ser torturados en su cuerpo físico.
Joseph A. Glazer, Esq., President/CEO, MHANYS
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Historias del SHU (Unidad de Alojamiento Solitario) contiene historias personales y observaciones de personas con impedimentos psiquiátricos que están en aislamiento forzado en el Estado de Nueva York.

Si se le pidiera a Ken Kesey que escribiera un guión para fusionar su trabajo de 1963 Atrapado sin Salida (One Flew Over the Cuckoo's Nest) con la película de 1978 Expreso de Medianoche (Midnight Express), el resultado podría bien ser Historias del SHU.

Una colección desoladora de historias de abuso, negación de servicios, amigos y seres queridos impotentes. Historias del SHU se hace mucho más dolorosa porque no es ficción.

Lleno de realismo, sentimientos y poesía, este libro de 59 páginas y producido por el grupo de defensa de Alternativas en Salud Mental para los Aislados (MHASC por sus siglas en inglés), mostrará claramente a todos los lectores los horrores de la vida, detrás de rejas, de aquellos con enfermedades mentales.

El libro comienza con un prólogo que plantea prácticamente como propósito "servir de voz a quienes han experimentado el aislamiento". La página siguiente es estremecedoramente útil para concretar este punto: un glosario de palabras y abreviaturas como 'bid' (cumplir una condena) y 'SHU 200' (una unidad de aislamiento independiente en el suelo de una prisión).

Muchas de las historias cortas han aumentado el impacto emocional al resaltar o escribir en letras mayúsculas los puntos más dolorosos. Empezando con el primero: "El SHU no es un Lugar Abstracto" el cual pone en relieve que "... un tiempo considerable en el SHU asegura una vida entera que sencillamente no esta bien, no importa cuán sutil(1) sea". Esta historia nos lleva a través del proceso de admisión al SHU de un preso con necesidades en salud mental y nos permite compartir el abuso, el dolor y la violación de la dignidad humana de una persona que esta puesta en aislamiento.

"He estado en algunos de esos cuartos, donde hacían desnudar a los reclusos del SHU, en donde la sangre estaba salpicada por toda la pared debido a los años de palizas", afirma el primer autor anónimo.

Landon Hughes Corney escribe acerca de su propia experiencia de supervivencia en el SHU: "Siete días tienes que comer algún tipo de tajada de pan que sabe como a hiel y repollo al desayuno, al almuerzo y a la comida".Mr. Corney fue uno de los que relativamente corrió con suerte al ser sentenciado a apenas seis meses en el SHU, en donde realmente pasó ocho. Un hombre, S.D., fue sentenciado a 25 años en el SHU. El tiempo en el SHU se aumenta con infracciones menores realizadas por personas que no pueden hacerle frente a lo que les está pasando y pueden alcanzar muchos años de duración.

Veintitrés horas al día, 365 días al año en un espacio de 6 pies (1.80 mts.) con 9 pies (2.70 mts).

La idea se resume de una mejor manera en un poema de Richard Sunday, cuyos dos poemas concluyen el libro, "Vegetamos en su asalto a nuestra vida... ".

Merecidos aplausos van para MHASC por sacar a la luz pública estas historias con una ovación especial a Raymond Ortiz y Vuka Stricevic por sus esfuerzos en hacerlo una realidad.

Para ayudar a luchar por las vidas de los consumidores en el SHU o para evitarles el ingreso ahí por favor póngase en contacto con MHASC o RIPPD ____________________

(1) la diferencia entre una vida normal y la vida en el SHU
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